Rufus Wainwright: “Hacer pop es para mí algo así como ir de vacaciones”

Quiérase o no, es uno de los personajes que brilla con luz propia más deslumbrante dentro del firmamento de la música moderna. De hecho, con Rufus Wainwright hay que poner entre corchetes conceptos tradicionales como cantante, showman o música moderna. Sus últimos años de heterodoxia artística (un botón de muestra podría ser su último concierto barcelonés, una inolvidable performance liceística) no han tenido desperdicio: su hasta hace unas semanas último álbum, All days are nights: songs for Lulu se convirtió en un best-seller; recreó con entregada devoción el legendario concierto que Judy Garland ofreció en el Carnegie Hall en 1961 (con él en el papel de la diva); en fin, su primera ópera, Prima Donna -encargada originalmente por la compañía del Metropolitan Opera- se estrenó en el 2010 en Toronto. Después de toda la vorágine, el músico de Nueva York (1973) ha decidido volver a la normalidad con un disco de perfiles ortodoxos como Out of the game (Universal). Lo más destacado a simple vista del álbum es que está producido por Mark Ronson, personaje indispensable de la escena cool del pop internacional y responsable del sonido de Lily Allen y, sobre todo, del Back to black de Amy Winehouse. El contenido de la flamante obra ya lo está presentando en directo como, por ejemplo, el pasado viernes en Granada, o el 1 de junio como cabeza de cartel del Primavera Sound de Barcelona. Desde París no oculta a través del teléfono lo feliz que se siente por cómo le van las cosas en los escenarios.

¿Trabajar con Mark Ronson fue como asistir al choque de dos egos desatados?

No le negaré que al principio yo tenía cierta prevención, y también temor de que su visión de la música, de estilo tan característico, se acabase imponiendo en todo el disco, pero sólo fue una sensación inicial.

¿Es la primera vez que colaboraban?

Nos conocíamos de coincidir en fiestas, pero muy brevemente: yo iba como invitado después de trabajar y solía hacer de dj. Me iba a la cama cuando él comenzaba su trabajo. Un día fui y le pregunté directamente si quería hacer un disco conmigo.

Comenzaron a hacerlo poco después de la muerte de Amy Weinhouse.

Sí, una semana después de aquella desgracia comenzamos a grabar… Amy necesitaba sentirse realmente libre. Bueno, Mark tenía el peso de aquella pérdida tan reciente, y a mí todavía me afectaba la desaparición de mi madre. Creo que Mark ha hecho un trabajo extraordinario, porque su toque, su mano, se nota en el pulso rítmico de algunas de las canciones , en los arreglos más souleros de algunos temas, pero en general la concepción general, el desarrollo de mi voz se ha desarrollado bastante según mis ideas. Me gustaría también destacar la buena química que se estableció entre toda la tropa que participamos en la grabación, algunos conocidos y con su carácter, como Sean Lennon, Teddy Thompson -que me acompaña en la gira-, mi cuñado Brad Albetta, mi hermana Martha.

Se dice que con este disco, usted ha regresado a la música pop. Pero ¿lo había abandonado en alguna ocasión?

Depende de lo que se quiera decir con esa palabra. Mis últimos proyectos no se pueden considerar pop en un sentido estricto. Por eso, para mí el pop ahora ismo es como irme de vacaciones, que es lo que he sentido al hacer el disco. Otra cosa es la actitud estética personal desde la que te aproximas a esa materia prima. La mía, por ejemplo, no tiene mucho q ue ver con la de un compositor clásico de la vieja escuela. Pero donde sí coincidiremos usted y yo es que aquí, en Out of the game, he escrito canciones con el formato convencional de lo que es un tema y lo he grabado e interpretado con una banda de pop.

Además del encuentro con Mark Ronson. usted trabajó este disco desde una postura vital muy diferente a la de tiempos pasados.

Sí, claro. Ya le comenté que mi madre [Kate McGarrigle, cantautora canadiense] había muerto a finales del 2010 después de una larga enfermedad. Fue una experiencia tremenda; me fui a algunos templos, como Lourdes y el Vaticano, para ayudar que se mejorara. En el disco he incluido una canción dedicada a ella (Candles) en que participamos casi todos los músicos de la familia, que no somos pocos.

Como su padre, Loudon Wainwright III…

… sí, que nos abandonó cuando yo tenía tres años pero al que no he tenido más remedio que volver a querer porque es mi único padre.

Hablando de padres, supongo que también es importante el hecho de que usted lo sea.

Fundamental, te cambia totalmente. Y todo se ha desarrollado como teníamos previsto. Hace dos años anuncié mi compromiso con Jörn Weisbrodtater, con el que me casaré en agosto, y en febrero mi hija Viva cumplió un año. La gestante de nuestra hija es Lorca Cohen, hija de Leonard Cohen: dos grandes dinastías canadienses unidas. Como mi relación con ella es de profunda amistad pero no romántica, la situación es perfecta. No soy el primer gay que tiene un hijo, pero para mí es único.

Esteban Linés, La Vanguardia

http://www.lavanguardia.com/cultura/20120510/54291833360/rufus-wainwright-pop.html#.T6tfiCGchNk.facebook

About Marc Leprêtre

Marc Leprêtre is researcher in sociolinguistics, history and political science. Born in Etterbeek (Belgium), he lives in Barcelona (Spain) since 1982. He holds a PhD in History and a BA in Sociolinguistics. He is currently head of studies and prospective at the Centre for Contemporary Affairs (Government of Catalonia). Devoted Springsteen and Barça fan…
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